El VIH muestra dos caras de la humanidad: la del odio y el amor

27-12-2016 02:39 PM

 

Ryan Murphy dirigió la película, Un Corazón Normal, historia basada en la obra de teatro homónima que relata cómo un grupo de hombres homosexuales se organiza en Nueva York para combatir la epidemia de la entonces desconocida enfermedad del VIH.

Así, el espectador descubre que cuando el virus comenzó a propagarse, el gobierno y los medios de comunicación acallaron el tema y pretendieron hacer como que nada malo ocurría.

De esta forma el silencio, el estigma y la apatía, principalmente, fueron las razones por las que el VIH se hizo la enfermedad más temida a finales del siglo XX, pues infectó a hombres, mujeres, niños, homosexuales y heterosexuales, sin miramientos.

Resulta curioso como hasta la fecha la historia que se escribió en 1985 y se llevó a la pantalla en 2014 sigue siendo vigente y es que el tema que toca todavía es un problema que se vive en las sociedades modernas.

Recientemente se dio a conocer el caso de un joven de 26 años que en Inglaterra infectaba de VIH a sus amantes deliberadamente.

De acuerdo con la información, Daryll Rowe por lo menos contagió de VIH a ocho personas, quienes ya acudieron a las autoridades a levantar una denuncia, pero se estima que la crifra es mayor.

Por este motivo, las fotos del muchacho inglés circulan en la red, pues se sabe que actuó premeditadamente y en reiteradas ocasiónes para propagar la enfermedad.

En la película y obra de teatro, Un Corazón Normal, el grupo de activistas busca a toda costa repartir información sobre el VIH, pues ellos saben que no es una enfermedad que se base en las preferencias sexuales y que es necesario frenar.

En el caso de la vida real, Daryll Rowe supo que tenía el virus y en lugar de prevenir a las personas con las que sostenía encuentros sexuales, las contagió a propósito.

Es así como quedan frente a frente las dos caras de la humanidad: la del amor y la del odio, ¿o no?


 

 

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