El “debate” con Salinas inventado por AMLO y La Jornada

La Otra Opinión |
18-09-2017 05:48 PM

En múltiples ocasiones, Andrés Manuel López Obrador le ha rehuido al debate con sus detractores con el pretexto de que puede “perder la cartera”, o de que no quiere discutir con “achichincles”. Según ha dicho, sólo debatiría con el “jefe de la mafia del poder”: Carlos Salinas de Gortari.

Tantas son las ansias de AMLO por debatir con el ex presidente, que hace seis años, en la víspera de las fiestas patrias, el tabasqueño inventó y aceptó una invitación inexistente para verse las caras con Salinas.

En septiembre de 2011, el priista participó como invitado en un evento de la AMAI. Y cuestionado sobre su opinión acerca de López Obrador, contestó que los presentes deberían invitar a AMLO y comparar lo que les prometería con lo que en realidad hizo como jefe de Gobierno.

Mañosamente, el periódico La Jornada publicó en su primera plana una nota asegurando que Salinas había retado a AMLO a debatir. En una baladronada, el tabasqueño aceptó el reto inexistente, y pidió al expresidente “usar sus influencias” para que el supuesto debate se transmitiera en Televisa.

Por su parte la oficina de Carlos Salinas contestó a través de un comunicado informando que la “aceptación” de AMLO carecía de sustento, pues nunca hubo ni reto ni invitación por parte del expresidente.

Eran tiempos electorales, y López Obrador usó la escaramuza como pretexto para decir que Enrique Peña Nieto era el candidato “de Salinas y Televisa”, asegurando que había sido “Introducido en el mercado como se posiciona a un producto chatarra”. Ese “producto chatara” le ganó la presidencia en 2012.

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Arrancaba Peña

Durante los festejos de las fiestas patrias, Alfredo del Mazo tomó posesión como gobernador del Estado de México.

La mañana del 15 de septiembre, el priista rindió protesta. Y antes de la medianoche encabezó la ceremonio del “Grito de Independencia” junto con su predecesor, Eruviel Ávila, quien tocó las campañas del Palacio de Gobierno estatal.

Esta ceremonia de entrega-recepción del poder parece haberse convertido en toda una tradición mexiquense… o en toda una tradición priista.

Hace seis años, el gobernador saliente, Enrique Peña Nieto, y el gobernador entrante, Eruviel Ávila, protagonizaron la misma puesta en escena. Aunque con una diferencia: la ceremonia fue el banderazo de salida de la campaña presidencial de Peña.

En la ceremonia en que Ávila rindió protesta --el 15 de septiembre de 2011-- Peña fue despedido como gobernador al grito de “¡Se ve, se siente, Enrique, presidente!”, coreado por los asistentes, entre los que destacaban 15 de los 19 mandatarios estatales que tenía el tricolor en ese momento.

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Negocio redondo del SME

Hablando de los festejos patrios de hace seis años, la ceremonia del “Grito” de 2011 fue un negocio redondo para el Sindicato Mexicano de Electricistas.

El SME llevaba más de seis meses plantado en el Zócalo capitalino, en protesta por la desaparición de Luz y Fuerza del Centro, ocurrida dos años antes.

Con la presión de tener que liberar la plaza para la celebración del “Grito”, el entonces Secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, firmó un acuerdo con el dirigente sindical, Martín Esparza, apenas dos días antes de la ceremonia: el 13 de septiembre.

Todo resultó en un negocio redondo para el SME, que a cambio de retirar su plantón recibió 21 millones de pesos y la promesa de reinsertar en el campo laboral a 16 mil 500 electricistas que no habían sido liquidados.

El acuerdo también parecía ser oro molido para el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, quien luchaba con AMLO por la candidatura del PRD. Y es que Marcelo fungió como intermediario en la negociación, ganando en el SME a un aliado con mucho poder de movilización… aunque al final, de nada le sirvió.

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El “Frente Ciudadano”, un refrito

Otros que hace seis años no descansaron durante las fiestas patrias fueron los panistas Xóchitl Gálvez y Javier Corral, así como los perredistas Guadalupe Acosta Naranjo y Armando Ríos Piter, quien ahora se dice “independiente”.

El 15 de septiembre de 2011, estos políticos se reunieron con otras figuras de sus respectivos partidos y en un restaurante de la Ciudad de México discutieron la posibilidad de impulsar una agenda común para que los partidos se coaligaran en 2012. ¿Sus argumentos?

Que se requiere un cambio hacia el régimen parlamentarismo y los gobiernos de coalición, postulando candidatos comunes al poder legislativo y buscando la adhesión de militantes sin partido… En fin, lo mismo que otra vez proponen las dirigencias del PAN y del PRD, y que hace seis años se quedó en buenas intenciones.

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El declive del “Niño Verde”

Las fiestas patrias de 2011 marcaron el declive en la carrera política de Jorge Emilio González Martínez, “El niño verde”.

Tras 10 años como líder del Verde, González Martínez dejó su cargo el 14 de septiembre de 2011, luego de que entrara en vigor una reforma estatutaria que sustituyó al Comité Ejecutivo Nacional que él encabezaba por una Asamblea General.

En las elecciones de 2012, “El niño verde” alcanzó un curul en el Senado, pero solicitó licencia en 2015. Por ahora, se mueve “tras bambalinas”, desprestigiado por escándalos que incluyen: un video que lo muestra negociando 2 millones de dólares en sobornos a cambio de un permiso de construcción en Cancún; su detención por conducir en estado de ebriedad; y su supuesto involucramiento en la muerte de una mujer búlgara que se lanzó del edificio de uno de sus familiares en Cancún.

 

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