Delincuencia organizada y corrupción en terrenos de Sheinbaum

La Otra Opinión |
10-10-2017 03:45 PM

En medio de las investigaciones en torno a la muerte de 19 menores de edad y siete adultos tras el sismo del pasado 19 de septiembre en el Colegio Enrique Rébsamen, a la jefa delegacional en Tlalpan le sigue lloviendo sobre mojado.

Y es que a pesar de la tragedia, las pifias en aquella demarcación comandada por la virtual candidata de Morena al gobierno capitalino no paran.

Tres personas fueron detenidas por la SSP por descargar combustible robado en la calle de Venucia y Ferrocarril de Cuernavaca. Los presuntos delincuentes intentaban abastecer un contenedor de mil litros.

En este espacio, apenas en agosto pasado se reveló que Tlalpan se había convertido en la demarcación con mayor presencia de "huachicoleros", con 16 tomas clandestinas detectadas hasta ese momento; hoy suma una más.

A Claudia Sheinbaum le gustaría detener el tiempo y atender uno a uno los asuntos pendientes que ha dejado en la delegación, ya que concentra más del seis por ciento de los delitos registrados en la capital del país y hoy, no la tiene nada fácil con las demandas de los padres de familia y la sociedad por el derrumbe del Colegio Enrique Rébsamen.

No es casualidad. Son tres demarcaciones lideradas por morenistas en las cuales floreció el crimen organizado de la mano de sus delegados e incluso, para su mala fortuna, de las más afectadas tras el sismo de 7.1 grados de septiembre.

Claudia Sheinbaum en Tlalpan, Rigoberto Salgado en Tláhuac y Avelino Méndez Rángel en Xochimilco, han permitido la proliferación de bandas criminales que se dedican al narcomenudeo o al robo de combustible.

Luego del temblor, estos tres personajes cercanos al dueño de Morena, Andrés Manuel López Obrador, han sido señalados por omisiones y entramados de corrupción en construcción. Basta con decir que don Avelino fue echado a patadas --literalmente-- de San Gregorio y, Salgado nunca apareció tras su posible destitución por sus nexos con el narcotráfico.

Y doña Claudia, está que no se la acaba porque la delincuencia sigue, las exigencias e indagatorias del Rébsamen continúan y para su infortunio, lo único que parece estático hasta ahora, es su aspiración por la jefatura del Gobierno de la CDMX.

 

Tags: