Delfina y Andrés sólo creen en sí mismos

La Otra Opinión |
16-05-2017 04:06 PM

Luego de que se diera a conocer que la administración de Delfina Gómez había dado concesiones ilegales a parientes de su mentor, Higinio Martínez, la abanderada al gobierno del Estado de México aseguró que ella responde por lo suyo, y que cada quien responda por lo que le compete; así que negó haber incurrido en algún delito pero dejó abierta la posibilidad de que uno de los funcionarios de su administración sí.

Su respuesta fue muy similar a la que el lunes 8 de mayo dio Andrés Manuel López Obrador en entrevista con Ciro Gómez Leyva, cuando dijo que no mete las manos al fuego por ninguna persona, ni siquiera de su mismo partido.

Es así como queda al descubierto la poca unidad --y confianza-- que hay al interior de Morena, donde está claro que cada quien se lava la cara como puede.

En este sentido valdría la pena preguntarnos… ¿Será que ni López ni Gómez se atreven a defender a sus correligionarios porque saben de qué madera están hechos?

Si es así, es entendible, y es que, por ejemplo, la administración de la maestra en Texcoco estuvo llena de personajes de dudosa calidad moral, como el mismo Higinio Martínez --quien aunque no tenía un cargo público, estaba detrás de la gestión de Delfina--, o el tesorero del municipio Alberto Martínez.

Pero además de su mandato local salió Horacio Duarte, Victoria Anaya Campos y otros empleados que ante los ojos de Gómez --y con su aprobación-- colaboraron con los desvíos del 10 por ciento de los sueldos de los empleados de la administración.

Por otra parte, a López lo rodean personajes como Claudia Sheinbaum, Martí Batres, Yeidckol Polevnsky y la propia Delfina Gómez, sin mencionar a Eva Cadena --porque ya es apestada dentro de Morena--. Todos ellos han sido acusados por actos de corrupción o mal uso de sus cargos, de salir a la luz las evidencias de sus raterías López se desvincularía inmediatamente de sus nombres, como ocurrió en el caso de la ex candidata a edil de Las Choapas, Veracruz.

De este modo, conociendo los perfiles y el pasado de estos morenistas no sorprende que la unidad en el partido de AMLO sea inexistente, por lo menos detrás de los reflectores, donde cada quien se rasca con sus propias uñas.

 

Tags: