De farsantes e ingenuos está lleno el mundo

La Otra Opinión |
28-07-2016 07:40 PM

A mediados del siglo XX, Luis Spota escribió su novela

Casi el Paraíso

. En ella relata la historia de Amadeo Pádula y el príncipe Ugo Conti, personajes que… son la misma persona.

Amadeo es un joven italiano –hijo de una prostituta– que gracias a su galanura logra acercarse a un conde, quien le enseña a comportarse como noble.

Posteriormente, Pádula viaja a México y se hace pasar por un príncipe llamado Ugo Conti.

Para el muchacho resulta fácil engañar a la crema y nata de la sociedad mexicana, que se deja impresionar con los buenos modales de un desconocido y una cara bonita.

De este modo, Conti logra vivir con todos los lujos que le ofrecen los ricos del país, e incluso está a punto de casarse con la hija de un magnate.

Sin embargo, como todos sabemos, no hay mentira que se pueda sostener para siempre, y cuando un acto de venganza descubre que Conti es un impostor, todo el mundo queda en ridículo por haberse dejado engañar.

Resulta curioso que no sólo en la ficción haya farsantes que logren su cometido gracias a la ingenuidad de otros, en la vida real hay muchos de esta clase.

Por ejemplo, desde hace algunos años apareció en el mapa el australiano John Miller, quien afirma que es la reencarnación de Jesucristo y su esposa, Mary Luck, la de María Magdalena, e incluso asegura que tiene recuerdos de su pasado –como cuando fue crucificado.

La pareja ha ganado adeptos con el paso del tiempo, y aunque la cifra no es tan alta, el número es suficiente para que hasta el momento John y Mary puedan vivir a sus anchas y trasladarse por el mundo buscando “fieles”.

En 2013 eran por mucho 200 seguidores, hoy sobrepasan los mil.

En la novela de Luis Spota, los ricos de México se dejan deslumbrar con un título falso y entregan hasta a sus hijas con tal de colarse entre la nobleza.

En la realidad la situación es mucho peor, porque hay quienes han entregado lo poco que tienen con tal de pertenecer al círculo del nuevo Jesucristo.

¿Qué pasará cuando estas personas se den cuenta de la farsa? ¿Qué pasará si ya hay quienes dejaron todos sus bienes para seguir al impostor? ¿O ustedes creen que sí es la reencarnación del hijo de Dios?

 

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