Cuando te llegan las cosas antes de tiempo

Rubén Cortés |
17-05-2017 09:50 AM

Es lo que ocurre si se dice lo que se piensa, sin pensar lo que se dice: el coordinador panista en la Cámara de Diputados argumenta que el PAN no atora la Ley de Seguridad Interior, porque sólo representa el 22 por ciento de los votos. Es cierto, pero si se junta con el PRI… se aprueba la ley.

Lo mismo ocurrió a Marko Cortés con el bulevar que lleva su nombre hace dos semanas en Numarán, Michoacán: gestionó cinco millones de pesos (salidos de nuestros impuestos) para que la vía se llamara “Marko Cortés”. Ante la lluvia de críticas, respondió que había sido una decisión del “pueblo”.

La verdad es que el jefe del PAN en San Lázaro es un novicio, a quien faltaba mucho camino por recorrer en la arena parlamentaria al momento de su nombramiento. Y no está calibrando en toda su dimensión la importancia de la Ley de Seguridad Interior.

Tan es así que hasta miembros prominentes de la bancada de su propio partido en el Senado piden que la Cámara alta inicie la discusión para poder aprobarla. Es sencillo, sin esa ley no habría ocurrido la ejecución del ladrón de gasolina por parte de un soldado en Puebla, la semana pasada.

Por lo tanto, esa ley es urgente. Sin embargo, la bancada de Marko Cortés la atoró porque prefirió que fuera discutida una reforma constitucional importante, como es la del Mando Mixto, consistente en que sea la policía municipal la que en principio dé la seguridad. Es decir, está dejando lo urgente por lo importante.

No es que falte razón a Cortés, sino que apremia más definir el papel del Ejército en la lucha por la seguridad. Ya habrá tiempo para delinear si, al no poder la policía municipal, debe entrar la federal o la estatal, y si éstas tampoco, el Ejército: que en eso consiste el Mando Mixto.

Lo explicó un prominente senador panista, Roberto Gil, el 13 de mayo:

“Me parece que es confundir la leche con la magnesia, no son cosas equivalentes, sino totalmente diferentes. Es distinto tener buenos policías y bien preparados, y una cosa muy distinta es cuánta fuerza armada debe estar desplegada en el país en el corto plazo mientras logramos reformar a las policías”.

Porque la reforma de Mando Mixto sería una solución de largo plazo para la reconstrucción del sistema de seguridad pública. Pero la Ley de Seguridad Interior tiene un impacto inmediato para dar certeza jurídica a las Fuerzas Armadas en el combate al crimen organizado, aclarar su actuación.

A Marko Cortés le ha faltado experiencia para sopesar en su justa medida la Ley de Seguridad Interior.

Se llama visión de Estado.

Twitter: @ruben_cortes

 

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