¿Coahuila se quedará sin candidatos a la gobernador?

La Otra Opinión |
17-05-2017 06:01 PM

Desde que arrancó el periodo electoral en Coahuila, los partidos y sus candidatos a la gubernatura parecen empecinados en ganar los comicios del próximo 4 de junio en los tribunales, y no en las urnas. Las precampañas y las campañas han sido una sucesión interminable de denuncias presentadas ante el el INE, el IEC, el Tribunal Electoral, la FEPADE y la PGR por parte de PRI, PAN y Morena, que se acusan los unos y a los otros --así como a sus candidatos-- de graves actos de corrupción y delitos electorales.

Sin embargo, esta semana la situación ha llegado a tal extremo que los denunciantes incluso pretenden que se le retire la candidatura a los abanderados de otros partidos.

Este martes, el candidato del PAN a la gubernatura de Coahuila, Guillermo Anaya, ofreció una conferencia de prensa en la que aseguró que exigirá a las autoridades retirar  la candidatura para una diputación local del ex gobernador, Humberto Moreira, quien se postulará como abanderado del Partido Joven. La exigencia del panista se dio a raíz de la información publicada por el periódico Reforma, según la cual la esposa y la cuñada de Moreira Valdéz tienen cuentas bancarias en Mónaco con un saldo de más de 60 millones de dólares presuntamente desviados del erario público coahuilense.

Sin duda, las declaraciones de Anaya fueron precipitadas, pues las acusaciones contra Moreira son parte de una investigación periodística y no han sido corroboradas por una autoridad competente. Acaso por ello, el abanderado panista pagó el precio de su oportunismo y recibió una “cucharada de su propio chocolate”.

Este miércoles, la Secretaria General del PRI, Claudia Ruiz Massieu presentó una denuncia ante el INE en contra de Anaya por el delito de violencia política de género, ello a propósito de las declaraciones vertidas por el panista el pasado 7 de mayo, cuando en un acto de campaña aseguró que le iba a “dar puro chile” a las lideresas del tricolor.

Ruíz Massieu aseguró que “las sanciones aplicables por estas conductas llevan a la cancelación del registro como candidato”, por lo que el tricolor exigirá esa pena para Guillermo Anaya.

Sin embargo, en este caso bien podría decirse lo mismo que de Guillermo, pues: la presunta violencia política de género a la que se refiere el PRI no es un caso juzgado, por lo que resulta prematuro exigir el retiro del registro en este momento.

Lo bochornoso del asunto es que bajo la lógica de Anaya y Ruíz Massieu, a los tres principales aspirantes a la gubernatura de Coahuila se les debería retirar la candidatura, pues todos ellos enfrentan denuncias o acusaciones por corrupción delitos electorales y hasta nexos con el crimen organizado.

Además de la denuncia por violencia de género, Anaya fue denunciado por el PRI por operar una presunta red de compra de votos con 70 millones de pesos de procedencia ilícita. Por su parte, al candidato del PRI, Miguel Riquelme, el PAN lo denunció por su presunta participación en la desaparición de 32 mil millones de pesos durante las administraciones de Rubén y Humberto Moreira. Y el morenista, Armando Guadiana, fue señalado por la organización Anonymous de usar sus empresas para lavar dinero de Los Zetas y el Cártel del Golfo.

Claro está que las peticiones del PRI y el PAN para retirar la candidatura a sus rivales no son más que “shows mediáticos” para sacar “raja política” de las coyunturas. Sin embargo, ambos partidos parecen haber caído en el ridículo y la exageración.

 

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