El caso Ford es el inicio de un gran fracaso para Trump

La Otra Opinión |
07-01-2017 07:28 PM

 

La intervención de Donald Trump para mantener en Estados Unidos empleos manufactureros y evitar que sean trasladados a plantas en México podrá darle puntos de popularidad entre sus connacionales.

Sin embargo, dicha intervención podría ser negativa para la economía estadounidense, y sobre todo, para las compañías que --ya sea por los estímulos fiscales o por las amenazas del magnate-- desisten de trasladar sus plantas a México.La intervención de Donald Trump para mantener en Estados Unidos empleos manufactureros y evitar que sean trasladados a plantas en México podrá darle puntos de popularidad entre sus connacionales.

Ello es así al menos por dos razones.

La primera quizá es por todos conocida: es más barato producir vehículos en México porque la mano de obra es más barata. Según estimaciones de expertos, la remuneración de los obreros mexicanos es hasta 80 por ciento menor que la de los estadounidenses.

Y la segunda razón son los aranceles. Una de las causas por las cuales México es un país atractivo para que las compañías automovilísticas establezcan plantas armadoras es que nuestro país tiene acuerdos con 44 países para no pagar aranceles en la exportación de automóviles. Según detalla El Financiero, ello significa que México brinda a estas compañías acceso a la mitad del mercado automovilístico libre de aranceles en el mundo.

Por el contrario, Estados Unidos sólo tiene tratados de este tipo con 20 países.

Así, al dejar de utilizar a México como su plataforma de armado y exportación de vehículos, Ford complica su acceso a algunos de los principales mercados automovilísticos.

Pero quizá lo más revelador acerca de este asunto es que pone de manifiesto el motivo por el cual la política económica de Donald Trump podría ser un fracaso y, a la larga, este intento de mantener empleos en Estados Unidos restringiendo el libre comercio podría causar más pérdidas de puestos de trabajo.

De acuerdo con Bloomberg, Estados Unidos podría mantener más empleos en su país si siguiera los pasos de México. Es decir que, si Trump se abriera al libre comercio y estableciera acuerdos con otros países para no pagar aranceles, los autos fabricados en su país serían más baratos y las compañías no se verían en la necesidad de mudar sus plantas a México.

Pero si Trump rechaza el libre comercio, las armadoras seguirán viniendo a México por las ventajas arancelarias que ofrece.

De hecho, se estima que para 2019 las empresas automovilísticas norteamericanas invertirán en México un total de 22 mil millones de pesos, generarán alrededor de 25 mil empleos y producirán en nuestro país medio millón de vehículos más de los que producen en Estados Unidos.

Así las cosas, el caso de Ford y su “traición a México pareciera ser más la excepción que la regla.

 

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