¡AMLO y “El Cuau” son parte de la misma mafia!

La Otra Opinión |
19-12-2016 04:48 PM

Tras realizar durante el fin de semana una huelga de hambre de 36 horas en protesta por el juicio político que el Congreso de Morelos lleva en su contra, este lunes Cuauhtémoc Blanco declaró en entrevista que son el Gobernador Graco Ramírez y su hijastro, Rodrigo Gayosso, quienes encabezan la campaña que busca destituirlo de la alcaldía de Cuernavaca.

Blanco dijo que el propio Gayosso --quien es dirigente del PRD en Morelos-- manifestó personalmente que el exfutbolista “le estorba” en sus intenciones de buscar la gubernatura del estado en 2018. Asimismo, el edil afirmó que para quitarlo del camino, el Gobernador Graco Ramírez “compró” al Congreso local con el fin de que lo destituyera.

Aunque manifestó que no se ve como gobernador porque quiere hacer su trabajo como alcalde, Blanco también mencionó que “la medición de encuestas” es la que hace que sus adversarios políticos lo vean como un estorbo y que a éstos les duele que él sí conozca las necesidades de la gente y la beneficie con sus obras.

Es decir que, al más puro estilo de Andrés Manuel López Obrador, Blanco se dijo víctima de una suerte de “mafia del poder” morelense, que lo ataca por el supuesto hecho de ser un político diferente y honesto que trabaja por el pueblo.

Y es que desde el fin de semana el propio López Obrador se encargó de manifestar su simpatía por la causa del exfutbolista convertido en alcalde. El tabasqueño publicó en su cuenta de Twitter que en el caso de Blanco “es evidente que se trata de una venganza política. Además el líder de Morena agregó que rechaza al “desafuero para inhabilitar en lo político”.

Así, López Obrador muestra --como pocas veces-- congruencia entre su discurso y sus actos, pues él mismo estuvo apunto de ser desaforado cuando era Jefe de Gobierno del Distrito Federal. Para evitarlo, el tabasqueño movilizó a su ejército de seguidores y desquició a la capital del país con un profesionalismo alborotador del que la huelga de hambre realizada por Blanco no es ni la sombra.

Sin embargo, hasta cuando es congruente con un aspecto de su discurso, López Obrador contradice otra parte del mismo.

En primer lugar, porque para manifestar su rechazo al desafuero, el símbolo de la “honestidad valiente” defiende a una figura deshonesta como lo es Cuauhtémoc Blanco, quien no sólo se registró como candidato a la alcaldía de Cuernavaca con documentos falsos, sino que además cobró 7 millones de pesos por ello.

Y en segundo lugar, y quizá más importante, López Obrador se contradice al defender a Blanco y rechazar el desafuero porque él mismo promete desaforar funcionarios si llega a la presidencia.

En su “Proyecto Alternativo de Nación 2018-2024” --expuesto durante el Congreso Nacional de Morena-- López Obrador afirma que cuando su movimiento triunfe “se eliminarán los fueros al Presidente y a los altos funcionarios públicos”. Pero con la misma desfachatez que hace esta propuesta populista, el tabasqueño olvida cómo rechazó ser desaforado e incluso se manifiesta en contra del juicio político a Cuauhtémoc Blanco.

Así, lo que queda en evidencia es que López Obrador y Blanco forman parte de la misma mafia: la de los políticos deshonestos, mentirosos e incongruentes que ocultan sus pillerías tras los ataques de una supuesta “mafia del poder”.

 

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